Vivaldi - Las cuatro estaciones en Viena. El veneciano Vivaldi murió en Viena en 1741. Su última morada estuvo junto a la iglesia de San Carlos. Viva Vivaldi: los célebres conciertos para violín de Vivaldi (y algunas obras más) en interpretaciones sobrecogedoras. La iglesia de San Carlos se terminó en 1737.
Tres años después, el sacerdote y compositor veneciano Antonio Vivaldi se trasladó a Viena, y cabe suponer que visitó este nuevo y extraordinario edificio sacro.
Igual que hoy nos atrae su arquitectura, a las personas del siglo XVIII la iglesia de San Carlos debió de parecerles extraña y absolutamente singular. Vivaldi murió en Viena el 28 de julio de 1741 y fue enterrado a pocos metros de la iglesia, en el cementerio del hospital («Spitaler Gottesacker»). Hoy se alza allí el edificio de la Universidad Técnica, donde solo una pequeña placa recuerda a Vivaldi.
La tumba y los restos están, como los de Mozart, perdidos. Apenas unos años antes de trasladarse a Viena, Vivaldi compuso sus célebres «Cuatro estaciones», un conjunto de cuatro conciertos revolucionarios para violín solo y orquesta de cuerda. Unos poemas (quizá escritos por el propio Vivaldi) son la imagen de esta composición, que nos muestra tormentas furiosas y relámpagos, el hielo que se quiebra y el canto de los pájaros, pastores dormidos, perros que ladran, una partida de cazadores...